Me río de las 4 P´s!

Llevo muchos años ya en el mundo de la empresa y bastante camino recorrido. No puedo decir que haya aprendido mucho durante este periplo pero sí me reconozco nulo en casi todo lo que aprendí en los años de universidad. Seguramente la culpa es mía, no digo que no, será que he sido siempre un calamidad para los estudios, pero os aseguro que poco (más bien nada) de esos años de estudio he interiorizado.  

Entre todas las cosas absurdas que he memorizado, más que aprendido, me da muchísima rabia el tal Sr. Samuelson,  de economía, un tochazo de libro tremendo que nos hablaba de análisis macroeconómicos  donde las constantes eran inamovibles y las variables lo hacían tanto que no acertabas a identificarlas en la gráfica. Cayendo a un populismo y a una demagogia propia de mi persona, decir que tanto estudio de economía, él y todos los que son como él, nunca fueron capaces de predecir,  con constantes o con variables, me da lo mismo, la que se nos iba a caer encima.

Otro de esos recuerdos tremendos de mi época de lechón fueron esas maravillosas 4 P´s del marketing: Product, Price, Place and Promotion. Vale, os lo traduzco porque seguro que no sabéis lo que significa: producto, precio, localización y promoción o comunicación. Tengo un nivel de inglés de instituto tremendo. Paradójicamente esto sí lo memoricé en la carrera, lo interioricé, lo asumí y lo hice propio. Soñé que cuando fuera empresario, si lograba aplicar las 4 P`s en mi empresa, tendría el éxito asegurado.

Soy empresario. De bajos vuelos, eso sí,  pero empresario al fin y al cabo (www.sacservicios.com y www.sergioayalacliment.com), y después de 15 años en la jungla del mercado (me encanta) puedo decir, con la cabeza bien alta y lleno de razón que “me río de las 4 P´s del marketing”. Me explico:

1.- PRODUCTO. Da igual el producto o servicio que tengas. Es indiferente su calidad, su envasado, su embalaje,… da lo mismo. Lo importante es que se venda. Es decir. No importa que tengas un buen producto, si no se vende no vale para nada. Regálaselo a tu madre y que lo ponga encima de la tele al lado de la flamenca.  Es posible que tengas un buen vino, o un buen perfume, pero lo que lo va a vender es el diseño de la botella. Qué triste (un saludo a todos los enólogos de España). Incluso la marca. No te estrujes el cerebro. Debe ser, sobre todo, y ante todo, recordable: nadie sabe cómo se escribe esa tónica tan famosa, pero todo el mundo la recuerda (swep…shueppes,…bueno, como sea). El otro día un alumno me dijo que era comercial de una marca de ropa que se llama “DE PUTA MADRE” (lo podéis ver en internet), y vale una pasta esa ropa. La venden en el Corte Inglés.  El producto se ha de vender, la marca se ha de recordar, no importa lo bueno o lo malo que sea el producto, o lo bonita y creativa que sea la marca. Hagamos cosas vendibles y recordables. Somos empresa y queremos ganar dinero, en eso consiste esto.

2.- PRECIO. Estudiamos en la carrera las tres teorías distintas para poner el precio a los productos o a los servicios: la teoría de la demanda, la del coste o la de la competencia. Pero luego resulta que, volviendo al vino, voy a comprar el vino y lo hago  por el precio, y no por su contenido. Es decir, si voy a tener una cena romántica con una chica, compraré un vino de unos 10 € para quedar bien, me dará igual lo que haya dentro. O si compro un perfume para mi señora madre, el día de su cumple, me gastaré 80€ y me dará igual a lo que huela. Lo que importa es el precio, no el producto. Tanto es así que tengo un amigo que comercializó pantalones vaqueros a 30 € y no vendió ni uno. Los mismos los puso a 120 € y abrió varias tiendas.  Por muy barato no significa que vayas a vender más. De hecho tienes todas las cartas para arruinarte. El tema del precio es una trampa, un juego, una apuesta que no te puede explicar ninguna teoría económica, que no me vengan con milongas.

3.- LOCALIZACIÓN. Ya os lo digo. Ahora mismo es totalmente indiferente. Ahora mismo te puedes montar un outlet de ropa deportiva en un pueblo desaparecido de la montaña y tener un éxito tremendo. O un restaurante perdido del mundo y llenarse todos los fines de semana. En cambio lo tienes en la Plaza Mayor de Valencia y te toca traspasarlo. Mis padres (y muchos de su ciudad) que viven en Castellón iban a Andorra a comprar leche, azúcar y mantequilla. Andorra está de Castellón digamos que un poco lejos. Yo no sé de donde me traen la comida china cuando llamo por teléfono, me da lo mismo. Me la traen a casa. No sé de donde son los de AVON, se que están por todas partes. Las cosas que compro por Internet… ¿de dónde me las traen? … da igual. Tampoco importa la localización. Todo es tan relativo que una buena o mala localización no va a hacer que tu negocio triunfe, se trata más bien de optimizar los canales de distribución, pero no voy a entrar en eso.

4.-  PROMOCIÓN. Directa o indirecta. ¿Cuál funciona? Pues la que haga que venda más tu producto. Antes cuando veías eso de “Anunciado en TV” era marca de calidad. ¿Ahora te puedes fiar de eso? De hecho la gente ya no ve la TV. Los jóvenes pasan más tiempo en Internet que viendo la TV. Hay publicidad brutal gratuita. Con tecnología móvil, con marketing de guerrillas, con YOUTUBE, con los comentarios de los usuarios en las web de los establecimientos,… y cuestan mucho menos dinero que las vías tradicionales de publicidad y son infinitamente más efectivas.

El que una Sra. con barba haya ganado Eurovisión refuerza mi teoría: ni tenía un buen producto (estamos hablando de una voz empastada y mediocre, ni mucho menos la mejor), ni tenía un buen envasado (estéticamente una Sra. con barba no es lo más excitante, por lo menos para mí), ni una buena marca (se llama Conchita, hombre, glamour glamour…), ni tenía un buen precio (podríamos decir que se trataba de un producto barato, de divertido Club de Chueca con aires Almodovarianos), ni representaba a un país con un pedigrí artístico reconocido, Austria, … pero la Sra. Conchita ganó. ¿Por qué? Pues no se lo preguntéis al Sr. Samuelson porque os meterá un coñazo y no os enterareis que nada. Ganó por creativa e innovadora. Ganó por única y diferente. Ganó porque sólo me acuerdo de ella de entre 50 cantantes. Y eso es  lo que cuenta, te guste o no te guste.

Al final resulta que todo es muy relativo, y que en el mercado, como en la vida, nada es previsible… puede que eso sea lo bonito de todo esto, no?

Adiós Sr. Samuelson. Hola Conchita.

¡Yo vendo en pijama!

¡Yo vendo en pijama!

Uno, dos, tres, cuatro,… y dieciséis! Vale. Tienes razón, llevo 16 artículos publicados, y he hablado sobre un montón de temas, bueno, sobre varios temas. Pero…¿Qué hay de lo mío? La verdad es que, aunque todo tiene que ver con las ventas, no he contado aún como trabajo yo, mi día a día, cómo hago para salir a vender cada día.

Bueno, pues llegó el momento, me voy a desnudar profesionalmente, de la otra forma mejor que no porque pierdo muchísimo. Os voy a contar como es mi día a día en la jungla de las ventas, jajaja, o como hago que mi negocio, en tiempos de crisis brutal, siga manteniéndose y creciendo día a día.

En definitiva se trata mucho de estadística (una vez leí un artículo que decía que la estadística era esa mierda que concluía que si yo tengo 4 coches porque estoy forrado y tu ninguno porque estás jodido, pues que cada uno tiene 2 coches, me encanta). Se trata de esfuerzo, de repeticiones y de método de trabajo. Se trata de conseguir el máximo rendimiento a tus acciones comerciales y a tu forma de trabajar.

Método de trabajo. 

La semana, en Castellón,  me consta que en toda España es igual, tiene siete días. Durante 7 días tengo la obligación de recopilar, como mínimo, 15 referencias, nunca menos de 15. ¿Eso qué significa? Significa que durante toda la semana tengo que conseguir 15 teléfonos referenciados (“pues llama a mi vecino que tiene una academia de formación, dile que llamas de mi parte, es muy majo”, …, “toma, este es el teléfono de mi cuñao, trabaja en Porcelanosa,  igual te puede poner en contacto con el jefe de producción y le puedes visitar”…). ¿y por qué referenciados? Porque tengo 41 años y paso ya de ir a puerta fría. Me revienta la venta a puerta fría. Me da vergüenza, me pone nervioso, me desmotiva, me da pereza, me acojona ir llamando a puertas a ver cómo me abren, … ya no hago puerta fría, caliento las puertas buscando referencias a todo el que se me pone por delante. Es mucho, muchísimo más sencillo, gratificante y efectivo. Por tanto, paso uno, en 7 días tengo que tener 15 teléfonos en mi agenda, anotados, con la persona por la que tengo que preguntar y con el nombre de la persona que me ha referenciado. (telf.. 628..878, Pepe Pascual, director técnico de Porcelanosa, me ha dado su teléfono Jaime, su cuñado)

Ok, llega el Lunes. El Lunes no me quito ni el pijama. No salgo a la calle. Los lunes por la mañana me encantan, y más si hace frío. Me quedo en casita, calentito, con mi colacao. Cojo mi agenda, abro la página del lunes correspondiente y, ¡Joder, que pasada! Tengo 15 teléfonos a los que llamar!!! … y dedico casi toda la mañana a eso. Y ahora viene el secreto del número  15 … necesito 15 teléfonos, 15, para concertar 3 entrevistas nuevas en 3 días, Martes, Miércoles y Jueves. Esa es mi estadística, de cada 15 llamadas referenciadas consigo 9 entrevistas en 3 días. Hombre, seamos sinceros, no es una estadística muy buena, la verdad, de hecho es bastante mala, pero es mi estadística, 9 de 15, siempre es así.  Así acaba mi Lunes de trabajo, acaba cuando tengo concertadas 3 citas el Martes, 3 el Miércoles y 3 el Jueves. (ojo, hablo de citas de posibles clientes nuevos, no clientes que ya tengo. Hablo de abrir mercado). Una vez tengo esto hecho me voy a correr, recojo a mi hija Bruna de la guardería (lo está llevando fatal, y yo también) y por la tarde, con mi familia, me encantan los lunes (ojo, siempre con la visión de ir consiguiendo teléfonos para el próximo Lunes).

Martes, Miércoles y Jueves. Tengo 2 trabajos. Uno me encanta, que es ir a visitas ya concertadas, a hablarles de mi producto o servicio, según el cliente que sea. Sin ninguna presión, sin intentar esa expresión que tanto odio de “cerrar la venta”. Yo en las visitas “abro la posible venta”, ya se cerrará cuando el cliente quiera. No me preocupa, porque hoy tengo 3 clientes nuevos, mas los que ya tengo, pero mañana tendré 3 mas y el otro 3 mas. No problema. Porque mi estadística sigue. 9 visitas de 15 llamadas. 3 clientes nuevos de 9 visitas. Sigo con niveles bajos de eficacia, ojalá a ti te vaya mejor, pero repito, es mi estadística. El otro de los 2 trabajos que comentaba es el de ir consiguiendo siempre teléfonos para el próximo Lunes. Ya sabes, 15 teléfonos.

Viernes. Día de recogimiento y descanso. Me vuelvo a quedar en casa, en el despacho, recopilo información, mando correos recordatorios, hago presupuestos, hablo con clientes por teléfono, con mis trabajadores, … me encantan lo viernes también. Trabajo hasta las 15h. Por la tarde, a las 16h empieza el Sálvame (los viernes presenta Paz Padilla, yo prefiero a Jorge Javer, pero está preparando el DeLuxe que veré por la noche).

Pues esa es la historia de todo esto. Puede sonar a guasa, pero es totalmente efectivo. Tengo un método de trabajo muy riguroso, establezco mis objetivos, analizo mis estadísticas y rentabilizo al máximo mi tiempo, de forma que intento extraer la máxima eficacia de mis acciones comerciales. Intento sacar el máximo provecho al tiempo de trabajo, de forma que pueda disfrutar de Bruna y de mi mujer que es lo que de verdad, sin duda,  me importa más.

PD.  … y cuando alguien me dice que “¿qué tengo que hacer para vender a puerta fría?” le digo que la cierre. Que eso ya no funciona. Que funcionan las referencias y las cosas bien hechas. Que funcionan las buenas personas, las relaciones personales, nuestros valores añadidos y nuestros valores diferenciales. Que funciona la confianza y la seriedad, y todo eso, todo, se te puede congelar al cerrarse una de esas puertas frías. No te la juegues. (vaya, este final me ha recordado a un anuncio de la DGT, no? 😉

Yo soy el CRACK

Pues sí, lo voy a admitir. Quizás peque de soberbia, de egocentrismo, de chulería o pedantería, pero lo admito abiertamente, soy un crack, no, soy EL crack. ¿Qué a qué viene esto?, pues a que estoy de subidón. De un tiempo a esta parte todo lo que hago me sale bien, y, ojo, que eso lo puede decir poca gente, Jorge Javier Vázquez, yo y un par mas…

Está bien, os voy a decir como lo hago. Se trata de creatividad y se trata de VAP, del valor añadido que le pones a tu producto, a tu servicio o, como en mi caso, a mí mismo. La palabra es DIFERENCIACIÓN CONSTANTE, y eso es, ha sido, precisamente, lo que me ha llevado, por ejemplo,  a que me escojan a colaborar en esta fantástica publicación de RRHH. Podrían haber escogido a otros, a otros miles de otros, pero ese día me escogieron a mí, y no era el mejor, era el diferente.

Y así todo. DIFERENCIACIÓN CONSTANTE.  Señores responsables de departamentos  de recursos humanos, ya no me interesan los títulos para buscar trabajo. Me han servido de poco. Siempre, en todos los sitios, hay 300 personas que presentan un curriculum mejor que el mío. La gente como yo, como decía aquel, de perfil medio/bajo, no podemos competir en esto. Así que decidí ser diferente en todo lo que hago, no por NOTAS sino por necesidad, y oye, me ha dado resultado.

Tengo una empresa de montajes industriales atípica en la que trabajan comerciales que saben soldar, comerciales electricistas, comerciales mecánicos, porque para mí lo que importa es que se genere negocio, y eso solo se consigue desde el perfil comercial de absolutamente TODOS sus empleados. La jerarquía en mi empresa es totalmente  anárquica, no hay jefes, nadie, y cada cual se autogestiona su propio tiempo de trabajo, sin control, con autocontrol.  Mi empresa es diferente. Ni mejor ni peor, pero muy diferente. De la misma forma los cursos que imparto son diferentes, experimentales, como un gran foro de motivación. En mi ciudad, cada día se dan 25 cursos distintos de motivación comercial, con profesores excelentes muchísimo más preparados que yo. Pero me contratan a mí fundamentalmente porque soy diferente.

¿nos preocupamos en buscar nuestros propios valores añadidos al resto? Si no nos diferenciamos del resto no podemos extrañarnos de que la gente contrate a la competencia, es solo cuestión de suerte o, como poco, de probabilidad. Y aquí es donde juega un papel muy importante la creatividad. Gastemos tiempo en cultivar la creatividad en todo lo que hagamos, fundamentalmente porque no se puede ser diferente sin ese pellizco de creatividad, y eso  se estudia, se entrena y luego se prueba.

De la creatividad saldrá esa DIFERENCIACION CONSTANTE buscada, que nos dará singularidad en una búsqueda de trabajo, en una selección de personal, o en un proceso de contratación de servicios.

Lo explico con un ejemplo. Llevo más de 10 años tomándome cañas en la misma plaza de mi ciudad. El pasado viernes veo un cartel espectacular que pone BARBERÍA.  Un cartel muy transgresor. Sí,  espectacular. Me acabo la cerveza y decido que esta vez mi barba me la arregla un barbero, cosa que nunca he hecho. Cuando entro le comento al barbero “excelente idea la de abrir una barbería en esta plaza, felicidades”. El Sr. Barbero agacha la cabeza y me dice “llevamos 80 años en esta plaza, ¿no nos conocías?, hasta hace dos semanas ponía fuera peluquería de caballeros” … entonces caí, ah! Vale! Era la peluquería! “el cartel lo ha cambiado mi hijo. Íbamos a cerrar el negocio porque estaba muerto, pero mi hijo decidió probar a cambiar el cartel y llamarlo simplemente barbería. En dos semanas han entrado 200 personas nuevas, estamos desbordados, las barbas están de moda”.  CREATIVIDAD, INNOVACIÓN, DIFERENCIACIÓN… Castellón,  74 peluquerías de caballeros en toda la capital, 2 barberías  (en la que siguen cortando el pelo a caballeros, claro).

Yo no se si hay un negocio más tradicionalmente conservador , estanco y “casposo” que una peluquería de caballeros de toda la vida (no me refiero a las peluquerías modernas), pero ante una situación de crisis, una situación extrema, se han decantado por la creatividad y la diferenciación, y eso, sólo eso, y no la gran experiencia del Sr. Peluquero y todos sus títulos, le han salvado el negocio, ni más, ni menos.

Y eso no lo digo yo, que estoy de subidón, eso lo dice Albert Einstein: “sólo la imaginación es más importante que el conocimiento”

Nota del autor. Estoy seguro de que si has leído este artículo ha sido por dos razones: o porque ya me conoces y te gusta lo que escribo, cosa que te agradezco, o porque he decidido ponerle un título que me diferencie totalmente de los demás artículos, y, por eso, me has escogido a mí. Muchísimas gracias por ello.

Optimizando Fracasos

Optimizando Fracasos

Sergio Ayala Climent, 30 años, nacido en Castellón. Si tengo que calificar mi vida hasta los 30 años no puedo dejar de pensar en solo un adjetivo. Fracaso constante.

Aproximadamente 4 relaciones serias, todas ellas fracasadas. 4 cambios de trabajo con sentimiento absoluto de fracaso,  3 empresas montadas con rotundos fracasos, ruina absoluta en 2 ocasiones y muchísimo dinero invertido y perdido. Toda una calamidad.

Cuando todas estas circunstancias se dan juntas en una edad en la que debes estar comiéndote el mundo, y en la que ves como la gente de tu alrededor consiguen buenos puestos de trabajo,entablan relaciones sólidas y ves que todo les va muy bien, en ese momento empiezas a odiar todo ese tipo de frases como:

“solo una cosa hace imposible un sueño: el miedo al fracaso”, “el truco no está en siempre vencer, sino en nunca rendirse”, “no se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos”, “no tengas miedo a fracasar, ten miedo a no intentarlo”, “el fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo con mas inteligencia”, “si quieres tener más éxito, duplica tu porcentaje de fracasos”… y un montón de frases más de ese tipo.

Pues que queréis que os diga… que me tocaban las narices, la verdad. Me he esforzado en cada puesto de trabajo, en cada relación y en cada empresa que he montado, y he seguido fracasando. “no te arrepientas de las cosas que has intentado”, pues me he arrepentido, y mucho, de muchas cosas, sobre todo de muchas cosas que he hecho mal y que no volvería a hacer, y de muchas cosas que he intentado y no volvería a intentar.

Pero hay una gran verdad en todo esto, la única verdad que me creo, y es que el tiempo pasa, siempre pasa, y que el tiempo te da experiencia y sabiduría,  y esa es la única verdad que quiero compartir.

Soy una persona optimista por naturaleza y no quiero que este artículo quede como algo gris, oscuro, decadente y desesperanzado, todo lo contrario.

Pasados los años he aprendido a relativizarlo todo, y he comprendido que, sin duda, todas esas frases que tanto me cabreaban, resulta que eran todas verdad, y no las quería ni oir. Pero para darme cuenta de todo eso,  la única cosa que ha tenido que ocurrir es que ha tenido que pasar el tiempo, he tenido experiencias y he adquirido sabiduría, así de fácil. Y ahora creo, creo sobre todas las cosas,  en que debemos optimizar todos nuestros fracasos, sacarles el mayor de los rendimientos, saborearlos pensando  que,  no ahora que estoy jodido, pero sí dentro de un tiempo, este fracaso me va a ser útil de una manera u otra. Aunque ahora mismo lo vea todo negro, quiera abandonar, quiera dejarlo todo, … date tiempo, sólo date tiempo.

Y sobre todo muévete en terrenos de motivación intrínseca y piensa que cosas te hacen feliz y que no dependan de los demás: salir a correr, oir un disco de Los Flechazos, tomarme una cerveza con un buen colega, el que sea, nadar en pelotas, ir al cine (vestido, claro) o comer jamón… da igual. Pero se feliz paralelamente al fracaso, y cuando lo seas, podrás sentarte delante de tu fracaso, analizarlo y evaluarlo para sacar conclusiones que te harán, en el tiempo, mucho más sabio.

Un emprendedor no puede pensar que no va a fracasar, eso lo tiene que tener asumido, y si eso ocurre utilizará su experiencia en un siguiente proyecto. Una persona que busca trabajo, una persona que comienza una nueva relación o un estudiante que empieza su carrera universitaria… enfrentaos al fracaso con inteligencia, y si no podéis,  pensar en que pase el tiempo y hacerlo con un poco de distancia.

No soy nadie para dar consejos, la verdad, pero si soy alguien con mucho fracaso a mis espaldas, y puedo decir que podría dar conferencias sobre eso… Ostras! No lo había pensado! ¿ves? , se me acaba de abrir otra puerta … ¿y por qué no?

Sergio Ayala Climent, 41 años. Gerente de la empresa SAC SERVICIOS  (15 trabajadores), formador y motivador de equipos comerciales. Conferenciante y autor del libro Vendo  Todo Lo Que Quiero.  Casado desde hace 10 años con Clara y padre de la preciosa Bruna de 1 año. Campeón del mundo de Ajoaecite a mano. Conozco el fracaso y lo he optimizado. ¿qué vas a hacer tú?

P.D. El otro día me dijeron una frase que me ha hecho pensar mucho “mientras tu lloras yo te vendo Kleenex” … y no hago más que darle vueltas…

Rock and Roll ! 2.0


Lo más cerca del ROCK!!!

Tal y como os prometí la semana pasada, un tío de honor como yo no puede faltar a su palabra, voy a daros algunos consejos prácticos sobre cómo llevar a cabo de forma exitosa una conferencia, desde el punto de vista de un tío normal con todas sus limitaciones.

Para ello tengo que confesaros los síntomas que padezco desde dos días antes de la conferencia: nervios, muchos nervios, no puedo dormir, no como, nudo en el estómago, no fumo pero me entran muchas ganas, vértigos, inseguridad, … vaya, todas esas cosas que no les pasan a los cracks pero que yo padezco lo mejor que puedo.

Estos síntomas se reproducen cada vez que hago una conferencia, y llevo ya unos 10 años hablando en público. No hay manera. Pánico absoluto. ¿les gustará lo que voy a decir? ¿les perecerá interesante? ¿se reirán si suelto alguna parida? ¿serán participativos? ¿y si me quedo en blanco? ¿y si no funciona internet, o el ordenador, o el power point? ¿y si me dejo la cremallera bajada y hago el más espantoso ridículo? …arrrrggggg!

Soluciones prácticas made in Sergio:

PRIMERO… GUIONIZACIÓN ABSOLUTA.

Tengo todo, absolutamente todo, guionizado, desde el principio hasta el final. Unos me dicen “tío, cuando no sepas que decir o te quedes en blanco, improvisa” … Ni de coña, si improviso la cago, así de fácil. Tengo que tener un guión, perfectamente establecido y numerado. Nada de mapas conceptuales. Primero el primer punto, luego el 2, luego el 3, luego 4, … hasta el final. De forma que si en el 2 me quedo en blanco, me cojo en el 3 y fuera. No se nota. Por tanto, guionización absoluta y dejar de lado la espontaneidad.  Si me sale ser espontáneo, lo haré, pero yo me pongo siempre en el peor de los escenarios, y por si acaso … guión.

SEGUNDO… AYUDA VISUAL.

Antes utilizaba un Power Point con algunos titulares y muchas imágenes. Ahora utilizo Prezi,que, sin abusar, es mucho más dinámico. Da igual lo que sea. Ayuda mucho tener un soporte visual sobre todo porque te descansa tu mirada y la de los asistentes. Una buena música, imágenes , algún vídeo, …cualquier cosa que apoye tu argumentación y que te sirva para darte unos minutos de respiro o, simplemente, para acompañar tu explicación. Así que ya sabes, te descargas un programa de bajar vídeos de youtube y a buscar vídeos cortos como un loco.

TERCERO… FACTOR SORPRESA.

Se trata de sorprender desde el principio, y sorprender con algo, algo que capte rápidamente la atención.  Yo en mis conferencias me preocupo mucho, por ejemplo, de empezar bailando, o hacer alguna broma o faltarme con el presentador, o vestirme de una determinada forma. Algo que empiece activando a la gente, que esté a la expectativa.

CUARTO… PARTICIPACIÓN.

Da igual la temática de la conferencia, incluso con el tema más paliza, puedes, debes tener  voluntarios entre el público que dinamicen la charla. Has de preparar dos o tres ejemplos prácticos de lo que estás hablando y hacer participar de la manera que sea a alguien del público. Esto da mucha agilidad a la conferencia y ayuda a mantener ese factor sorpresa del que hablábamos.

QUINTO … SENTIDO DEL HUMOR.

Debería ser el primero de los puntos. F U N D A M E N T A L durante toda toda toda la conferencia. Insisto, da igual la temática, un buen sentido del humor cabe en cualquier exposición, por muy seria que seaSi logras dar al contenido de fondo de una conferencia una forma de monólogo, tienes el éxito asegurado. No estoy hablando de contar chistes de Chiquito, estoy hablando de decir las cosas con humor, y eso es fácil, y lo puede/debe/tiene que hacer cualquiera.

SEXTO … HUMILDAD.

“no se como me he metido en esto y mucho menos como voy a salir… estoy hecho un flan”.  NO PASA NADA por empezar así una conferencia. Tienes una debilidad … exponla desde el principio y ríete de  ella“estoy tan nervioso y tengo tanto calor con esta corbata que si desfallezco, por favor, demen cerveza, mucha cerveza, es lo único que me puede salvar, gracias… dado este aviso ya puedo comenzar mi conferencia…”

SEPTIMO… CAE BIEN.

Es la salvación de los normales. Si caes bien te perdonan casi todos los fallos que puedas tener. Trata de caer bien desde el principio al final, con tu forma de mirar, de moverte, de vestir, de hablar, con lo que quieras, pero preocúpate mucho de eso.  Odio la frase esa de “yo soy como soy, y al que no le guste…” Tu eres como eres en tu casa, pringao, pero más te vale que caigas bien porque si no vas a fracasar. Eso es seguro.

OCTAVO… DIFERENCIACIÓN

Que se te recuerde por algo, por lo que tú quieras que se te recuerde, pero trabaja para eso. No puedes ser uno más en nada porque entonces nada es lo que recordarán de ti. Tienes que convertirte en diferente, por lo que digas, por lo que hagas, por cómo lo digas, por cómo lo hagas, por cómo te vistas o por cómo te muevas… busca tu Valor Añadido diferente del resto. Yo empiezo todas mis conferencias diciendo que soy el Campeón del Mundo de Ajoaceite a Mano (lo cual es cierto). Menuda gilipollez. Todo el mundo recuerda esa gilipollez, y si la recuerdan, se acuerdan de mí, y si se acuerdan de mí se acuerdan de mi mensaje. Y trabajo mucho, durante toda mi conferencia, mi diferenciación de los demás.

… Y YA ESTÁ

… y cuando acabe la conferencia, respira, has triunfado, seguro, mira la gente, está entusiasmada, se han sorprendido, se han reído, han aprendido, les has gustado. Tienes a tu público entregado y entonces es cuando empiezas a sentirte  como lo que eres, una estrella del Rock, firmarás autógrafos, libros, un montón de groupies te estarán esperando en la puerta y tendrás sexo salvaje durante toda la noche… luego despierta, una conferencia  es lo más cerca que has podido estar de ese sueño, pero no está mal, ¿no? Jajaja!!!

Veo Telecinco.

Veo Telecinco. Historia de una paradoja.

Creo que este va a  ser mi último artículo en este fantástico Periódico Digital de RRHH. No creo que quieran seguir contando conmigo después de lo que voy a anunciar. Es posible que mis amigos vayan a descubrir una parte oscura y miserable mía. Papá, mamá, os lo he estado negando toda la vida. Lucía, tú confiaste en mí para la formación, lo siento. Cariño, vida mía, sí lo tengo que decir,  aunque tus amigas no te vuelvan a hablar. Es un peso que llevo dentro muchos años, tantos como temporadas de Gran Hermano se han hecho. Bueno, allá voy …

Yo veo TELECINCO (silencio) (¿hola?, ¿estáis ahí?)(ups)(bueno, sigo…)

Pero no lo veo de una forma accidental, no, lo hago de forma premeditada. Espero ansioso a que empiece Supervivientes con Jorge Javier, me hago palomitas viendo el DeLuxe, disfruto con la Milá a saco con los concursantes de GH, me parto con quien quiere casarse con mi hijo, con mi madre o con mi perro. La comida en soledad la comparto con MYHYV… jajaja! Siiii! (querido lector, es posible que no sepas lo que significan esas siglas, lo entiendo)  ….Y QUE LO SEPÁIS TODOS, SOY BELENISTA!!!

Ufff! Ya está, ya lo he dicho. Esta es la historia de una paradoja. Esas paradojas, esas contradicciones que todos, por humanos, tenemos. Y eso me hace feliz, porque me da mucha amplitud de miras y, paradójicamente, me hace más libre. Porque disfruto mi vida de una manera holística, global, sin prejuicios ni restricciones, y lo hago de una manera natural y con mucho sentido del humor.

Se trata de ver las cosas con perspectiva, a distancia, sin implicarse mucho, disfrutándolo. Es como cuando los abuelos disfrutan de sus nietos, consintiendo, porque no recae en ellos la responsabilidad total de la educación. Pues eso. Que para mí un buen Viernes es ese que, después de cenar y  acostar a mi hija Bruna, me como una bolsa de Lacasitos con mi mujer, partiéndome con el Matamoros, la Bollo y la Benito … ¡qué fuerte Sergio lo que estás contando!

Se trata de esas paradojas que te dan la vida, porque me gusta correr, la vida sana y la comida basura, porque adoro leer y ver la tele,  porque escucho a Morrissey y a Jose Luis Perales, porque adoro Formentera y flipo en Benidorm,  porque vendimio y no me gusta el vino.

Paradoja es una figura retórica que consiste en dos conceptos que, en principio, parecen imposibles de concordar, pero prefiero vivir en una paradoja constante a tener que elegir y vivir solamente por la mitad. Eso no quiere decir que en la elección no esté la felicidad, o que la felicidad sea la mía, en absoluto. Pero sí quiere decir que en la paradoja hay mucha más libertad de acción, porque en la paradoja  las verdades absolutas se debilitan, y te dan la posibilidad de poder leer al singular Haruki Murakami y desengrasarte con algo tan populista como un libro de Ken Follet.

Y por si quedaba alguna duda de mis miserias sensitivas decir que me encantó Armagedon, que fui, en mi lamentable adolescencia, del club de fans de Leticia Sabater, que me casé en Las Vegas con una camiseta Hawaiana, que fui Tuno y que odio, por encima de todas las cosas, el puto brócoli.

Debemos ser felices los lunes por la mañana, aún con más fuerza. Más paradoja.  Debemos disfrutar del desempleo y del completo empleo de igual forma. El otro día hablando con mi buen amigo, coach y psicólogo Pascual Benet (www.pascualbenet.com) me dijo algo que me encantó. “Sergio, tengo momentos en mi vida en que soy sumamente feliz porque lo tengo todo: amigos, familia, salud, … lo tengo todo. Me falta trabajo, tengo todo lo demás”.  Eso es la paradoja. Ni la falta de trabajo ni el tenerlo le va a dar la felicidad, porque Pascual lo tiene todo. Claro, tiene todo el trabajo del mundo. Se lo merece. Pero la paradoja es cómo él entiende su vida, y es genial.

Vivimos en un mundo de paradojas constantes, no nos cerremos en pensamientos estancos e inamovibles, demos oportunidad a nuevas perspectivas, saquemos jugo a cada una de las oportunidades que se nos presentan, incluso a las negativas, eso es lo paradójico. Y sobre todo y ante todo, tomémonos con humor nuestro entorno, nuestra realidad, porque nada, absolutamente nada, es más importante que nuestra propia felicidad, y así es una buena manera de conseguirla.

Espero poder contaros algo más en 15 días, aunque después de lo de Leticia Sabater igual ya no me dejan, lo entendería señor director…

EVEREST: Ni tan alto, ni tan difícil.

Vale, vale, no es mío … lo siento, el título no es mío. De hecho este artículo ni siquiera me va a pertenecer  a mí, porque ni siquiera me corresponde a mí escribir en él.

Se trata de una historia de grandes alpinistas y extraordinarios sherpas,  gente como Araceli Segarra, primera mujer española en alcanzar la cumbre del Everest en 1996. Se trata de una historia de superación personal, una historia que va más allá de la motivación, porque en la base de todo está la supervivencia. Una historia de momentos límite, de decisiones valientes pero también de compañerismos, una historia de apoyos, de amistad pura, de empuje y de éxito.

Ana Belén es mi amiga, eso no tiene mucho mérito porque es muy fácil ser amigo de Ana Belén, y Ana Belén es, como Araceli, una gran alpinista. Aunque seguramente en su vida, Ana Belén,  no ha pisado una montaña, ahora resulta que está subiendo el Everest. Ana Belén ha superado dos veces un cáncer y ahora está en camino de superación del tercero, con treinta y tantos años, y eso lo cuenta en un increíble blog que se llama “Mi Subida al Everest” (http://misubidaaleverest.wordpress.com/). Ojo, estoy hablando de personas extraordinarias, personas como Araceli Segarra o como Ana Belén, que demuestran cada día, con toda naturalidad, la importancia que tiene luchar desde la cabeza, cuando el cuerpo te falla, te abandona, lo importante que es la motivación y el sentimiento de lucha, la necesidad de superación, el encuentro de vías alternativas, respuestas en momentos clave, cuando las circunstancias o el entorno no lo controlas tu.

Pues eso, que ni  tan alto ni tan difícil. Relativamente sencillo (me parto), se trata de aplicar dos binomios matemáticos. Chupao:

1º.  M + E = R

Motivación  + Expectativas = Realidades   (Ley MER)

Esta fórmula es elemental. Cuando tengo una buena motivación, una motivación positiva, en mi mente se crean unas expectativas. Estas expectativas que nos creamos, limitadoras o potenciadoras,  van a determinar, de forma clara, mi realidad. ¿os acordáis de esos terribles test psicotécnicos que nos hacían unos psicólogos que venían al cole en 7º de EGB?. Luego se reunían con los padres, y con el niño, y con el profesor y te decían… “su hijo tiene que hacer F.P.” … o “su hijo debe ir al instituto”… joder eso era muy fuerte. Ya te creaban unas expectativas que iban a marcar tu realidad, así de claro. ¿Creéis que Araceli Segarra no estaba motivada? Araceli se creó unas expectativas desde la motivación y visualizó, dese el principio, una realidad que consiguió en 1996. A esto se le llama Coeficiente de Optimismo, y sustituye, y siempre es más poderoso, que el puto Coeficiente de Inteligencia, que vale solo para marcarnos en nuestras expectativas.

2º. C + R = E

Circunstancias + Respuestas = Éxito.

Este es el binomio del éxito personal. Me encanta. Las circunstancias no las podemos controlar , son las que son y vienen cuando vienen. Si no que se lo digan a Ana Belén. Cuando mejor está, mazazo inesperado. ¿pero si solo era un control rutinario?…”lo siento”. NO PODEMOS CONTROLAR LAS CIRCUNSTANCIAS. Ni en nuestra salud, ni en el mundo laboral, ni en el familiar, no tenemos el control de nada. Sólo podemos controlar las RESPUESTAS que damos a las circunstancias. Frente a una determinada circunstancia qué respuesta voy a tener. ¿Estaremos de acuerdo que dependiendo de qué respuesta demos, alcanzaremos el éxito o no? Entonces… ¿de qué dependerá mi éxito? Solamente dependerá de mi respuesta, y eso es cosa exclusivamente mía. Yo tengo el poder del éxito, y eso me emociona. Ana Belén, igual que Araceli Segarra no puede luchar contra la montaña, que es la que es. Sí puede dar una respuesta, y dependiendo de ésta, dependerá su éxito.

Pero no nos olvidemos de los sherpas, indispensables para los alpinistas. Nadie ha llegado al Everest sin un sherpa al lado. EL maestro Luis Galindo habla del concepto GASOLINEROS. Esa gente que, al estar a su lado, nos transmiten energía, salimos enchufados!!!. El sherpa que nos acompañe es vital para nosotros, y ha de ser gasolinero. Cuidemos las compañías, cuidemos nuestro entorno, porque el entorno y el contexto, y la compañía, condicionan también nuestras respuestas.

Yo conozco un Sherpa. Estoy seguro que es el mejor sherpa de la historia. Se llama Pau y es de Valencia. Y está ayudando a Ana Belén, él solo, paso a paso, a veces a su lado, otras veces la estira de la cuerda, otras veces se la sube a sus espaldas. Y van muy lentos, desesperadamente lentos,  pero están subiendo, y nosotros aquí estamos, nos han dejado en el campo base, con la radio, deseando día a día recibir noticias. Y cuando lleguen la vamos a liar. Vamos a quemar Valencia, por ti Ana Belén.

http://misubidaaleverest.wordpress.com/

http://www.aracelisegarra.com/

Pues… ¡Me voy a cazar gorilas!

Quizás era ese momento, ese preciso momento en mi vida en el que nada me funcionaba, en el que todo me salía mal, en el que el futuro, lejos de ilusionarme, me aterraba. Quizás fue esa persona, un hombre que había tenido una mala vida y que, en la madurez, había encontrado su éxito profesional, y quizás eso me admira.

En definitiva, que en un momento dado, un buen hombre me enseñó ese vídeo. Es ese en el que dos equipos, unos de blanco y otros de negro, se pasan un balón. Has de contar las veces que el equipo blanco se pasan el balón, y, mientras cuentas, pasa un gorila, al que no ves, y te hace el típico absurdo saludo de gorilas, que tampoco ves. Flipas. Cuentas hasta 12 veces el pase del balón y no ves, ni  por asomo, ningún gorila. Claro, debe ser algún truco.

Qué tontería de video.  Ese vídeo me cambio la vida.

Estamos sumidos por la crisis, y cuando digo sumidos afirmo, ratifico, que estamos rodeados de crisis, abrumados de crisis, comemos crisis, cenamos crisis, vemos crisis, oímos crisis, y por supuesto,  nos acostamos, nos levantamos y hacemos el amor con crisis. Así es, así nos lo cuentan y así vivimos, en crisis. Y como todo el presente es crisis, nuestras expectativas son crisis. Cuando nuestras motivaciones son negativas (están en crisis, claro), nuestras expectativas son negativas, y, por supuesto, nuestras realidades son negativas. Es el famoso Efecto Pigmalión, nuestras expectativas determinan nuestras realidades, esto es así:  aquí es así y en la china es así.

 ¿Y dónde quedan los gorilas?  ¿Será que no hay gorilas? ¿Estarán todos en Marina D’or partiéndose la caja de nosotros?

Cuando nuestra única realidad, para la que nos han programado, es contar pelotas del equipo blanco, juro y perjuro que no hay ningún gorila, y si lo ves es que  estás loco de encerrar. Pero … ¿y si decides alejarte de la realidad? ¿y si decides ver las cosas en perspectiva? ¿y si un día te planteas que puede que hayas visto un gorila? … entonces todo empieza a cambiar, cuando alguien te dice que existen gorilas y que hay gente que los ve. Y es entonces cuando te das cuenta que eres imbécil, y que los gorilas te ven, te saludan y los dejas ir, y lo has estado haciendo desde que decidimos, entre todos, sumirnos, enterrarnos en crisis.

Os digo una cosa, yo no hago más que ver gorilas, y si puedo me tiro encima, y algunos se me escapan pero muchos me los quedo. Eso es como cuándo tu mujer está embarazada y no ves más que embarazadas y carritos por la calle, madre de Dios!  ¿tu sabes si hay carritos en Castellón? Miles, millones… ¿no será que mi expectativa ha cambiado y, con ella, mi realidad? Porque la verdad es que carros hay, como siempre los ha habido, pero ahora yo los veo.

Esos gorilas son las oportunidades y se nos cruzan delante de nosotros y no las vemos, no podemos verlas. Oportunidades no sólo de negocios, me refiero a dinero, a trabajo, pero también me refiero a personas, a gente por conocer, a colaboraciones que realizar, a sitios que visitar, a experiencias que vivir.

A mí ya no se me escapan los gorilas. Decidí cazar cualquier gorila que vea y en eso estoy, y me va bien, muy bien, y me he venido arriba y lo mejor es que ya no hago el amor en crisis (iba a decir que mi mujer es un gorila pero puede que no lo entienda y la tengamos…)