Mi vida en Rock’N’Roll

Nacer, ir al colegio, hacer tus deberes, portarse bien, comerlo todo, comer sano, dormir bien, ver la tele, ir al instituto, llegar pronto a casa, aprobar, no decir palabrotas, salir con una chica, portarse bien, muy bien, aprobar selectividad, universidad, estudiar mucho, ir poco a la cantina pero mucho a la biblioteca, encontrar trabajo, seguir con la misma chica, vestir bien,  hipoteca, boda, horarios, … STOP!!! POR DIOS … ¿DÓNDE QUEDA EL ROCK AND ROLL?

Efectivamente nos movemos, de hecho nos hemos movido siempre, en un sistema predefinido, de conductas predeterminadas en una sociedad de arquetipos homogéneos que mata, revienta, todo lo que sea diferenciación y creatividad.

El otro día ví una conferencia de Sir Ken Robinson por YouTube, os pongo el enlace, vale mucho la pena (https://www.youtube.com/watch?v=nPB-41q97zg).  Este educador, escritor y conferenciante experto en creatividad e innovación lo dice claramente: todo nuestro sistema educativo está diseñado para matar la creatividad.

Si esto es así, ¿cómo esperamos innovar en algo si no se nos ha preparado para ello? … Yo estoy muy preparado, mucho, para hacer multiplicaciones, raíces cuadradas, o incluso para realizar análisis sintácticos de frases compuestas, muy muy compuestas.  Pero no me han preparado para ser creativo, no me han preparado para innovar, fundamentalmente porque no me dejan equivocarme, porque si me equivoco me suspenden. ¿CÓMO ME PUEDEN SUSPENDER SI ME EQUIVOCO? ¿ESTAMOS TODOS LOCOS?

Decidí vivir en R’N’R, decidí ser hace muchos años R’N’R. Y todo lo que me envuelve es R’N’R. Porque R’N’R es riesgo, es rebeldía, es innovación, es, sobre todo equivocarse, y equivocarse y volverlo a intentar, pero intentarlo de manera distinta, hasta que salga. Porque R’N’R es diversión, es música y es vida. Es creatividad.

Yo soy el Boss cada minuto de mi día, escucho Franz Ferdinand y me pongo a 100, me motivo y me como el mundo ya a las 7 de la mañana. Y me vuelvo Mod de repente y escucho a los Flechazos o a The Who, y cuando voy a vender soy        Joe Ramone, y cuando negocio me pongo el tupé de Elvis y en las reuniones importantes soy el glamour de Bowie. Con mi mujer me invento la extravagancia y sensualidad de Jim Morrinson y a mi hija me dirijo con Nirvana o con la melancolía infantil de The Cure.  Se trata de creatividad y se trata de innovación. Cuando conduzco lo hago con Platero, porque canto mucho, cuando corro con Green Day, cuando amo con Prince y cuando escribo, siempre el grande Calamaro.

Pero siempre es R’N’R,  porque he decidido vivir mi vida, vivir mi empresa, vivir mis clases, vivir mi pareja y mi paternidad, en R’N’R, y es mucho más divertido y, sobre todo más interesante. Me he arruinado dos veces, los que me conocen lo saben, pero sigo aquí, y cada vez mejor, porque cada vez soy más fuerte. Porque mi felicidad depende solo y exclusivamente de mí.  Porque soy R’N’R y no me importa caerme, no me gusta en absoluto, pero me levanto, porque de eso se trata. Y lo relativizo todo porque nada es tan importante.

“No voy a sentirme mal
si algo no me sale bien
he aprendido a derrapar
y a chocar con la pared
que la vida se nos va
como el humo de ese tren
como un beso en un portal
antes de que cuente 10.”
Adolfo Cabrales fito

Y cuando termina mi día entre canciones de atardeceres de Nacho Vegas o The National,  pienso que otro día ha valido la pena. Porque el R’N’R no deja que un día sea indiferente, porque cada día es intenso y es vivido. Y de las cosas que hago mal aprendo, o me olvido, o me arrepiento. Sí, no pasa nada por arrepentirse. No hay normas preestablecidas. Y cuando me crezco me acuerdo de Loquillo “es muy difícil ser humilde cuando se es tan grande”, jajaja, muy muy grande. Y cuando estoy de bajón me acuerdo de Coque Malla “los hombres grises tienen traje nuevo, los domingos van en coche a pasear construyen máquinas y traen dinero. Aquí todos les llamábamos papá” y pienso, siempre, en que tengo que volver a cambiar.

Y si no eres R’N’R no vas a entender este artículo, no lo intentes, porque solo desde él se puede ver un mundo entre divertido y frenético, espontáneo y vertiginoso, un mundo de vivencias y emociones, en el que lo sensible sea la base de mi entorno y en el que la música de los Rolling envuelva cada segundo de mi singular y cambiante vida. Yo la he elegido. Yo no la cambio, o sí, eso es el R’N’R.


CUANDO LAS COSAS CAMBIEN.

Hace unos días acudí a una fantástica conferencia que el economista y colaborador televisivo Gay de Liébana dio en Castellón.  Tengo que reconocer que a esa conferencia acudí muy ilusionado, ingenuamente ilusionado, por el nuevo cariz económico que estaban tomando las cosas. De esa charla salimos todos un poco desanimados. Al final, las estadísticas y los datos que  nos presentó el economista, resolvían que la situación de crisis, seguramente, iba a durar algún tiempo mas, fundamentalmente hasta que la tasa de desempleo en España bajara del 20%, cosa que no ocurrirá, seguramente hasta el 2019, ufff!

Las cosas cambiarán, van cambiando poco a poco, pero lo que nos afecta a nosotros, esa tasa de paro, va a ir rebajándose, si nadie lo remedia, muy muy poco a poco. A mí me fastidia, supongo que igual que a ti, pero llevo muchos años ya aprendiendo a vivir en esta miseriaintentando encontrar oportunidades de crecimiento en esta incierta realidad. Y mi principal conclusión, a estos ya 8 años de crisis, es que estoy preparado, estoy totalmente preparado para que todo esto cambie.

Porque cuando todo esto cambie  tu y yo seremos mucho más fuertes, porque nos hemos enfrentado a situaciones límite que no sabíamos que podíamos superar. Porque hemos creado negocio desde la nada y porque hemos sabido lo que significa la palabra EMPRENDER, incluso en la búsqueda activa de empleo, que es otra de las formas de emprendimiento.

Porque cuando todo esto cambie habremos sabido ver las cosas desde distintas perspectivas, sabiendo que cuando todo iba tan bien, mucho de todo  eso era falso, y que cuando todo va tan mal, también hay muchas cosas que pueden ir bien. Relativizaremos todo, y eso es cualidad de los más sabios. Cuando todo pase yo, como tú,  seremos más sabios.

Porque nos habremos formado. Sí, hemos tenido tiempo de formarnos y estaremos mucho más preparados. Hemos pasado tiempo en cursos de formación sin ver salida posible en el mercado laboral. Hemos acudido aún sabiendo que nuestra lamentable situación podía prolongarse en el tiempo. Pero entonces, cuando todo cambie, nos daremos cuenta de la importancia de estos años de formación, que todas esas horas gastadas han valido mucho la pena.

Porque hemos trabajado mucho la creatividad, que también se puede trabajar. Ahora somos mucho más creativos y podemos ser capaces de dar distintas respuestas sobre un mismo problema o sobre una misma realidad. Nos  hemos dado cuenta que la diferenciación y la creatividad son la base del triunfo de la persona y de las empresas en una economía de tanta oferta como en la que nos encontramos.

Porque será  el momento de las personas y no de los productosLos que cultivamos, ante todo, las relaciones personales, tendremos nuestra oportunidad de hacernos fuertes en el mercado. Estos años hemos estado trabajando las sinergias, las colaboraciones, los trabajos cooperativos, el desarrollo personal, la búsqueda del propio talento, la consecución de objetivos buscando referencias en las personas que nos pueden ayudar, y ayudando a las personas que nos puedan necesitar.

Porque nos hemos dado cuenta de que lo que importa de verdad es el  Coeficiente de Optimismomucho más que el de Inteligencia. Porque lo que más importa es la actitud, y sobre eso, nadie nos puede ganar, no nos lo podemos permitir.

Porque cuando todo esto cambie el mercado será mucho más de verdad.

Porque cuando esto cambie yo, y tu, por todo esto, vamos a ser muchísimo más fuertes.

Se trata de esperar nuestra oportunidad de demostrar, a su tiempo, nuestro potencial. Porque ese día va a llegar y nos tiene que pillar preparados, totalmente preparados. Hemos tenido tiempo para ello, y aún nos queda un poco, seguramente, pero no podemos perder el tiempo. Ahora tenemos tiempo, seguro que más que dinero, y tenemos que saber aprovecharlo. Debemos  posicionarnos como esos optimistas inteligentes que saben su situación, la analizan, y saben sacar el mayor rendimiento de ella. Recuerda que el pesimista ve el vaso medio vacío, el optimista medio lleno y el emprendedor va en búsqueda de más agua para llenarlo

Se huelen momentos de cambio … ¿habéis aprovechado el tiempo?  ¡Yo estoy de subidón!