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#SÚPER_NORMAL

Mandar un whatsapp que pone “te llamo en 5 min” sabiendo que vas a tardar más de media hora. Normal.

Me están matando las redes sociales, la TV, las revistas, internet, … sólo veo gente estupenda, sonriendo, haciendo cosas mega divertidas todo el verano. Amigos saltando delante del Empire State,  fotografiándose sus pies con arena en un fondo infinito azul, bailando canciones dentro de un coche como si estuvieran poseídos, diciéndose lo mucho que se quieren, comiendo paella, bebiendo sangría, … veo tronistas estupendos en la tele con cuerpazos morenazos y sonrisas eléctricas que dan escalofríos, elegantes Nachopolistas a los que les quedan estupendamente las americanas arremangadas hasta los codos sobre una camiseta de manga corta marinera, por supuesto, blanca y azul, festivaleros que hablan de esos temazos que están sonando en ese mismo instante en el Fib,  en el SOS, en el Arenal, o en el Low, o en el Sonar, o en el Rototom, … ufff y estoy totalmente abrumado.

¿y yo qué? Yo me siento normal, un tío normal que hace cosas normales, cosas que no merecen ningún comentario porque distan mucho de ser divertidas o extraordinarias.

Pues estoy pasando un verano normal.

No me he podido ir de viaje y me he quedado por mi casa, y me están comiendo los mosquitos.

Y si he conseguido salir un ratillo el sábado por la noche, me he agobiado de tanta gente, y al día siguiente me ha tocado levantarme pronto porque tengo dos hijos. Normal.

Y he decidido leer algo formativo este verano y acabo enganchado al móvil, llevo 23 hojas leídas de 347. Normal.

Y he decidido ponerme en forma y creo que estoy peor que cuando empecé el verano. Creo que lo dejaré para Septiembre, eso, y aprender Inglés. Normal.

Y acabará el verano y estaré más cansado que cuando empezó, y con la sensación de que no he hecho nada extraordinario. Normal.

Pero sí. Este verano me ha pasado una cosa que me ha encantado y os la quiero decir. He descubierto, a  la genial Belén Torregrosa,  y me ha dicho directamente a mí  (porque ella habla siempre y solo para mí) que en la normalidad está la esencia de la felicidad. Que no debo  estar constantemente buscando el momento apropiado, para la foto perfecta, sino que en ese viaje de encuentro, de espirales vivenciales, es ahí cuando debo optimizar mis momentos y sacarles el máximo jugo. Que si quiero una vida, como ella dice, ”de perdices”, esas no las debemos dejar para el final, debemos buscarlas en esa normalidad.

Y que hay Supermanes, claro que los hay, y son muy guapos y muy listos, y son geniales, pero no soy yo. Yo soy Superman_sito, encuentro mi felicidad máxima en mi casa, con mi gente, en pijama (ese cutre que ha perdido toda su original forma perfecta, como yo), y si es invierno y con una mantita en el sofá, pues mejor. Y disfruto de ti, de lo que me cuentas, de tus miserias y de las mías, y las compartimos y nos reímos, y las confesamos y lloramos. Imperfectos. Y lo saboreamos. Y llega un momento que nos entra sueño, porque no somos superman, y nos acostamos. Ha valido la pena.

Y ahora soy un poco más feliz, porque me reconozco imperfecto, aunque ya lo sabía, pero me he dado cuenta de que no se trata de buscar la perfección como persona en cualquiera de sus dimensiones, ni de buscar ese acto extraordinario que me haría tantísima ilusión. Se trata de saborear, esa es la palabra, mis pequeñas alegrías y mis pequeñas miserias, y de hacer de ellas, algo que me haga, sobre todo, sentirme vivo. Cuando uno se siente vivo es feliz, independientemente de que consiga sus anhelados objetivos. Saborear.

Pero de Belén he aprendido algo más. Que lo importante no está en la descripción, está en la emoción. No busques descripciones, esas aburren, busca emociones, porque esas emociones son realmente las que nos empujan a las decisiones  realmente trascendentales.

Pienso centrarme en la emoción, en ser capaz de expresar estados de ánimo que conviertan a la persona que me escucha en mi cómplice de vida, que se implique en mi existencia. Y yo haré lo mismo, buscaré relaciones que de verdad me aporten emociones interesantes. Y seré interesante, y contaré mi verdad sin filtros de instagram y viviré de acorde a ella. Y optimizaré todos mis momentos de felicidad.

¿y mi verano? Normal. Perdón, quería decir felizmente normal. ¿y yo? Encantado. ¿y tú?, quiero escucharte, déjame que me ponga el pijama y nos reímos.

www.belentorregrosa.com

http://www.wonders.com/blog/seccion/proyecto-supernormal/

¿Una Thurman, Arturo Valls y yo?

¿Uma Thurman, Arturo Valls y yo?

Hace muchos años  escuché una teoría que me causó bastante indiferencia e incluso incredulidad. Es una de esas teorías que suenan a ciencia ficción, que sí, te llaman la atención, pero  no te las llegas a creer nunca. Pero tengo que deciros que desde hace 5 años la llevo poniendo en práctica, y es tremendamente poderosa, tanto, que  no te haces una idea, de los límites que puede alcanzar. Además, la puedes utilizar para potenciar tu marca personal, para ganar pasta, por placer, para conocer gente, para conocer lugares… En fin,  con una versatilidad totalmente ilimitada.

La teoría a la que me refiero es la de Los 6 Grados de Separación. No se si te sonará de algo. Te la explico:  Cualquier persona puede conectarse con cualquier otra persona del mundo con solamente 5 intermediarios (contando a ambas personas son 6 enlaces). Esto es “el mundo es un pañuelo” o el objetivo de “facebook”. Es decir, me pongo a soñar y pienso… “¿me estás diciendo que entre yo y Bruce Springsteen, o Bono ( el de U2, el otro me da más igual), o la Reina de Inglaterra, o Leticia Sabater hay sólo, y máximo, 5 personas? No me lo puedo creer.”

¿Cómo se demuestra esto? Es pura estadística. Se dice que una persona entre los 25 y 75 años tiene capacidad para referenciar a una media de 100 amigos (tirando por lo bajo). Si yo lanzo un mensaje a esos 100 amigos para que a su vez lancen mi mensaje, ese mensaje llegará de forma inmediata a 10.000 personas en un segundo escalón, en un tercero a 1.000.000 personas, y así de una forma exponencial, en solo 5 pasos llegaríamos a la totalidad de la población mundial. Increíble.

¿Pero para qué sirve todo esto?  Cada uno que establezca su objetivo. A mí me está sirviendo, porque lo estoy aplicando, para ganar dinero, 1; para potenciar mi marca personal, 2; y para conocer gente espectacular, 3.

Os pongo algún ejemplo de su utilización:

–          Hace unos años me dedicaba a la venta de Localizadores GPS de vehículos. Eso es un chip que lo pones en un coche y tu jefe puede ver en cada momento dónde estás. Es como el Gran Hermano, pero en coches.  No vendía nada. Un día decidí que me tenía que enterar cuál era la empresa que más vehículos tenía en la Comunidad Valenciana. Resulta que era una empresa constructora de Castellón. Empecé a mover hilos y a ver qué gente trabajaba en esa empresa porque mi objetivo era conocer al gerente de una manera referenciada. Pues mi sorpresa fue que con solo 2 contactos pude tener una reunión con el gerente de esa empresa, que en una semana me compró 70 localizadores, que a 100 € de comisión, me generaron  7000 €. Me encantó. ¡Solo dos personas me separaban de mi objetivo!

1. GANAR DINERO.

–          Escribí un libro de técnicas de Venta. Se llama “VENDO TODO LO QUE QUIERO” os lo recomiendo, claro, es una pasada. No me lo quiso editar nadie y pensé en autoeditarlo. Cuando tuve 20 cajas de ejemplares en mi poder quise distribuirlo a librerías, dejándolo en depósito. No me lo cogieron en ninguna librería. “¿y ahora que hago con estos miles de libros?” En ese momento estaban haciendo en la tele un programa que me encantaba “Cámara Café”. Programa en el que salía Arturo Valls haciendo de comercial, buenísimo. Decidí que Arturo me tenía que hacer una presentación del libro. Contacté con mi primo ya que cuando era pequeño tenía relación con él,  eran amigos, conseguí el teléfono, le llamé, y al mes siguiente vino a Castellón, totalmente gratis, y me presentó el libro con un monólogo sobre el mundo comercial espectacular. Vendí todos los libros y me empezaron a llamar de multitud de medios de comunicación. Me separaban 2 personas de mi objetivo, que era vender todos los libros.

2.MARCA PERSONAL. (Mi agradecimiento a  Arturo que ahora mismo es un buen amigo y una grande, grandísima persona por encima de todo).

–          Año 2011. Me voy con mi mujer de mochilero a Cuba. Después de unos días en la Habana decidimos coger un ferry a Bahamas, que era muy barato. Llegamos a Bahamas y todo caro, carísimo. Decidimos irnos a dormir a una playa, porque no teníamos dinero para el hotel. De repente alguien nos llama … “perdonad… ¿sois españoles? Vaya que alegría y que raro ver españoles por aquí. Y más con mochila. Los que suelen venir aquí es gente con dinero y no van con mochilas”. Total que le explicamos que nos vamos a dormir a una playa y el nos dice. “Os invito a la isla donde vivo. Soy el Manager personal de Uma Thurman y estaría encantado, si queréis, de invitaros a su casa unos días”. Flipamos. Estuvimos 10 días en casa de Uma Thurman, en una isla increíble en medio de Bahamas con Pedro y Pino, dos españoles geniales que nunca olvidaremos, que le llevan la agenda  y todas sus propiedades. Saludamos a Uma y estamos invitados a volver cuando queramos.

3 CONOCER GENTE ESPECTACULAR.

Esto son solamente tres ejemplos del poder que tiene esta teoría. Empieza a utilizarla, que te conozca la gente, hazte visible, pero además trabaja mucho tus contactos, busca referencias, piensa a lo grande, ¿a quién tengo que llegar? ¿quién me tiene que conocer para que mi negocio funcione? ¿quién me puede ayudar?…  A esto se llama trabajar en zonas calientes, zonas referenciadas, es mucho más fácil. Pero esto hay que trabajarlo, creerlo y practicarlo. A mí me ha funcionado y me he acostumbrado a trabajar así.

Ahora tengo un objetivo, quiero salir en el programa de Buenafuente hablando de positivismo y motivación. Hoy empiezo a trabajar para conseguirlo. Si algún día me veis, es que lo he conseguido …

¿Alguien lo duda? … Yo no 😉

Yo maté a la lechera

Queridos lectores,

Os escribo esta sentida carta desde mi despacho en las alturas. Estoy tan asquerosamente arriba que ni vosotros me podéis ver, casi seguro que ni siquiera me podéis imaginar. Tengo el PODER, sí, tengo tanto poder que soy capaz de asesinar vuestros sueños, porque esos sueños os hacen fuertes, esos sueños os hacen ser activos, os hacen imaginar, os hacen planificar, os hacen salir de mi control porque esos sueños os dan la libertad de perseguirlos. Y eso es peligroso para mí y para mi asqueroso poder.

Y sí, yo asesiné a la MALDITA LECHERA. La odio con todas mis fuerzas, ufff, es superior a mí. Es todo un cuento, ese que dice que una humilde lechera, después de ordeñar su vaca, y de camino al mercado, soñó que cuando vendiera su leche  compraría unos huevos, que se convertirían en pollos, que los vendería y podría comprar un cerdito, que lo haría engordar y vendería sus jamones, … y zas! Se rompe el cántaro y se rompen sus sueños, y aparece esa gran moraleja … lechera, no seas ambiciosa!!!

Genial!!! Pero qué narices de lecheras! Contentaos con lo que tenéis, no soñéis, no hagáis planes, no innovéis, porque no sea que os vaya bien, no sea que emprendáis nuevos caminos, no sea que tengáis un objetivo y lo consigáis, porque si todo esto sucede, os acercaréis a mí, y me restaréis mi asqueroso poder.

Yo la maté, yo y algunos como yo, que intentamos cada día poneros trabas a vuestras expectativas o a vuestras ilusiones. Mejor hablaros de crisis, a todas horas, mejor hablaros de desempleo, de cierres, de ERES, de burbujas, de que habéis vivido por encima de vuestras posibilidades y mejor concienciaros de que toda la culpa es vuestra, porque así, vosotros apesadumbrados, inactivos e inapetentes, así, yo acumulo más poder.

Pero yo esto no lo puedo hacer solo, necesito de un ejército de “realistas” que os vayan machacando vuestras ideas. Son mi ejército de PEROESQUEISTAS. Sí, seguro que os habéis chocado con ellos. Son fieles siervos. Esos que cuando tenéis una idea brillante os dicen “si, pero es que…” y os echan vuestro sueño por tierra en menos de 1 segundo.  Los tengo repartidos por todas partes, están infiltrados entre vuestros amigos, en vuestra familia, entre vuestros vecinos, incluso en vuestra pareja. Los PEROESQUEISTAS me ayudan a que no os alejéis de vuestra penosa realidad, a que viváis una vida lineal, sin ilusiones, sin sueños… muy grandes estos PEROESQUEISTAS, que haríamos los poderosos sin ellos.

Emprendedores, innovadores, autoempleistas, gente con ambiciones, soñadores, ilusionados, motivados, gente con expectativas, inconformistas, autodidactas, atrevidos … en definitiva LECHERAS DE PACOTILLA, dejad de intentarlo, dejad que, desde las alturas, os dirijamos en oscuridad, no sea que algún día, a alguien le salga bien su cuento, y se de cuenta de que ha valido la pena intentarlo, y lo transmita, y venza a mis queridos PEROESQUEISTAS.

PD.  La moraleja  es espectacular. “no anheles el bien futuro, mira el del presente que es seguro”. Que pasada!

Nota de Sergio Ayala. Artículo dedicado a todas esas personas que viven un presente estanco y, desde su insatisfacción, establecen planes imaginarios de futuro prometedor. No nos conformemos, persigamos nuestros sueños, que nadie los mate, atrevámonos a cambiar las cosas y a ser únicos dueños de nuestro futuro, y soñemos, pero soñemos y hagamos, y si nos caemos, pues nos levantamos y a volverlo a intentar. En eso consiste la resiliencia, y, por experiencia, y con mucha experiencia, vale mucho la pena. Arriba la LECHERA.

Colorín colorado, este cuento, lo han asesinado. RIP.

CUANDO LAS COSAS CAMBIEN.

Hace unos días acudí a una fantástica conferencia que el economista y colaborador televisivo Gay de Liébana dio en Castellón.  Tengo que reconocer que a esa conferencia acudí muy ilusionado, ingenuamente ilusionado, por el nuevo cariz económico que estaban tomando las cosas. De esa charla salimos todos un poco desanimados. Al final, las estadísticas y los datos que  nos presentó el economista, resolvían que la situación de crisis, seguramente, iba a durar algún tiempo mas, fundamentalmente hasta que la tasa de desempleo en España bajara del 20%, cosa que no ocurrirá, seguramente hasta el 2019, ufff!

Las cosas cambiarán, van cambiando poco a poco, pero lo que nos afecta a nosotros, esa tasa de paro, va a ir rebajándose, si nadie lo remedia, muy muy poco a poco. A mí me fastidia, supongo que igual que a ti, pero llevo muchos años ya aprendiendo a vivir en esta miseriaintentando encontrar oportunidades de crecimiento en esta incierta realidad. Y mi principal conclusión, a estos ya 8 años de crisis, es que estoy preparado, estoy totalmente preparado para que todo esto cambie.

Porque cuando todo esto cambie  tu y yo seremos mucho más fuertes, porque nos hemos enfrentado a situaciones límite que no sabíamos que podíamos superar. Porque hemos creado negocio desde la nada y porque hemos sabido lo que significa la palabra EMPRENDER, incluso en la búsqueda activa de empleo, que es otra de las formas de emprendimiento.

Porque cuando todo esto cambie habremos sabido ver las cosas desde distintas perspectivas, sabiendo que cuando todo iba tan bien, mucho de todo  eso era falso, y que cuando todo va tan mal, también hay muchas cosas que pueden ir bien. Relativizaremos todo, y eso es cualidad de los más sabios. Cuando todo pase yo, como tú,  seremos más sabios.

Porque nos habremos formado. Sí, hemos tenido tiempo de formarnos y estaremos mucho más preparados. Hemos pasado tiempo en cursos de formación sin ver salida posible en el mercado laboral. Hemos acudido aún sabiendo que nuestra lamentable situación podía prolongarse en el tiempo. Pero entonces, cuando todo cambie, nos daremos cuenta de la importancia de estos años de formación, que todas esas horas gastadas han valido mucho la pena.

Porque hemos trabajado mucho la creatividad, que también se puede trabajar. Ahora somos mucho más creativos y podemos ser capaces de dar distintas respuestas sobre un mismo problema o sobre una misma realidad. Nos  hemos dado cuenta que la diferenciación y la creatividad son la base del triunfo de la persona y de las empresas en una economía de tanta oferta como en la que nos encontramos.

Porque será  el momento de las personas y no de los productosLos que cultivamos, ante todo, las relaciones personales, tendremos nuestra oportunidad de hacernos fuertes en el mercado. Estos años hemos estado trabajando las sinergias, las colaboraciones, los trabajos cooperativos, el desarrollo personal, la búsqueda del propio talento, la consecución de objetivos buscando referencias en las personas que nos pueden ayudar, y ayudando a las personas que nos puedan necesitar.

Porque nos hemos dado cuenta de que lo que importa de verdad es el  Coeficiente de Optimismomucho más que el de Inteligencia. Porque lo que más importa es la actitud, y sobre eso, nadie nos puede ganar, no nos lo podemos permitir.

Porque cuando todo esto cambie el mercado será mucho más de verdad.

Porque cuando esto cambie yo, y tu, por todo esto, vamos a ser muchísimo más fuertes.

Se trata de esperar nuestra oportunidad de demostrar, a su tiempo, nuestro potencial. Porque ese día va a llegar y nos tiene que pillar preparados, totalmente preparados. Hemos tenido tiempo para ello, y aún nos queda un poco, seguramente, pero no podemos perder el tiempo. Ahora tenemos tiempo, seguro que más que dinero, y tenemos que saber aprovecharlo. Debemos  posicionarnos como esos optimistas inteligentes que saben su situación, la analizan, y saben sacar el mayor rendimiento de ella. Recuerda que el pesimista ve el vaso medio vacío, el optimista medio lleno y el emprendedor va en búsqueda de más agua para llenarlo

Se huelen momentos de cambio … ¿habéis aprovechado el tiempo?  ¡Yo estoy de subidón!

Optimizando Fracasos

Optimizando Fracasos

Sergio Ayala Climent, 30 años, nacido en Castellón. Si tengo que calificar mi vida hasta los 30 años no puedo dejar de pensar en solo un adjetivo. Fracaso constante.

Aproximadamente 4 relaciones serias, todas ellas fracasadas. 4 cambios de trabajo con sentimiento absoluto de fracaso,  3 empresas montadas con rotundos fracasos, ruina absoluta en 2 ocasiones y muchísimo dinero invertido y perdido. Toda una calamidad.

Cuando todas estas circunstancias se dan juntas en una edad en la que debes estar comiéndote el mundo, y en la que ves como la gente de tu alrededor consiguen buenos puestos de trabajo,entablan relaciones sólidas y ves que todo les va muy bien, en ese momento empiezas a odiar todo ese tipo de frases como:

“solo una cosa hace imposible un sueño: el miedo al fracaso”, “el truco no está en siempre vencer, sino en nunca rendirse”, “no se sale adelante celebrando éxitos, sino superando fracasos”, “no tengas miedo a fracasar, ten miedo a no intentarlo”, “el fracaso es la oportunidad de empezar de nuevo con mas inteligencia”, “si quieres tener más éxito, duplica tu porcentaje de fracasos”… y un montón de frases más de ese tipo.

Pues que queréis que os diga… que me tocaban las narices, la verdad. Me he esforzado en cada puesto de trabajo, en cada relación y en cada empresa que he montado, y he seguido fracasando. “no te arrepientas de las cosas que has intentado”, pues me he arrepentido, y mucho, de muchas cosas, sobre todo de muchas cosas que he hecho mal y que no volvería a hacer, y de muchas cosas que he intentado y no volvería a intentar.

Pero hay una gran verdad en todo esto, la única verdad que me creo, y es que el tiempo pasa, siempre pasa, y que el tiempo te da experiencia y sabiduría,  y esa es la única verdad que quiero compartir.

Soy una persona optimista por naturaleza y no quiero que este artículo quede como algo gris, oscuro, decadente y desesperanzado, todo lo contrario.

Pasados los años he aprendido a relativizarlo todo, y he comprendido que, sin duda, todas esas frases que tanto me cabreaban, resulta que eran todas verdad, y no las quería ni oir. Pero para darme cuenta de todo eso,  la única cosa que ha tenido que ocurrir es que ha tenido que pasar el tiempo, he tenido experiencias y he adquirido sabiduría, así de fácil. Y ahora creo, creo sobre todas las cosas,  en que debemos optimizar todos nuestros fracasos, sacarles el mayor de los rendimientos, saborearlos pensando  que,  no ahora que estoy jodido, pero sí dentro de un tiempo, este fracaso me va a ser útil de una manera u otra. Aunque ahora mismo lo vea todo negro, quiera abandonar, quiera dejarlo todo, … date tiempo, sólo date tiempo.

Y sobre todo muévete en terrenos de motivación intrínseca y piensa que cosas te hacen feliz y que no dependan de los demás: salir a correr, oir un disco de Los Flechazos, tomarme una cerveza con un buen colega, el que sea, nadar en pelotas, ir al cine (vestido, claro) o comer jamón… da igual. Pero se feliz paralelamente al fracaso, y cuando lo seas, podrás sentarte delante de tu fracaso, analizarlo y evaluarlo para sacar conclusiones que te harán, en el tiempo, mucho más sabio.

Un emprendedor no puede pensar que no va a fracasar, eso lo tiene que tener asumido, y si eso ocurre utilizará su experiencia en un siguiente proyecto. Una persona que busca trabajo, una persona que comienza una nueva relación o un estudiante que empieza su carrera universitaria… enfrentaos al fracaso con inteligencia, y si no podéis,  pensar en que pase el tiempo y hacerlo con un poco de distancia.

No soy nadie para dar consejos, la verdad, pero si soy alguien con mucho fracaso a mis espaldas, y puedo decir que podría dar conferencias sobre eso… Ostras! No lo había pensado! ¿ves? , se me acaba de abrir otra puerta … ¿y por qué no?

Sergio Ayala Climent, 41 años. Gerente de la empresa SAC SERVICIOS  (15 trabajadores), formador y motivador de equipos comerciales. Conferenciante y autor del libro Vendo  Todo Lo Que Quiero.  Casado desde hace 10 años con Clara y padre de la preciosa Bruna de 1 año. Campeón del mundo de Ajoaecite a mano. Conozco el fracaso y lo he optimizado. ¿qué vas a hacer tú?

P.D. El otro día me dijeron una frase que me ha hecho pensar mucho “mientras tu lloras yo te vendo Kleenex” … y no hago más que darle vueltas…

Rock and Roll ! 2.0


Lo más cerca del ROCK!!!

Tal y como os prometí la semana pasada, un tío de honor como yo no puede faltar a su palabra, voy a daros algunos consejos prácticos sobre cómo llevar a cabo de forma exitosa una conferencia, desde el punto de vista de un tío normal con todas sus limitaciones.

Para ello tengo que confesaros los síntomas que padezco desde dos días antes de la conferencia: nervios, muchos nervios, no puedo dormir, no como, nudo en el estómago, no fumo pero me entran muchas ganas, vértigos, inseguridad, … vaya, todas esas cosas que no les pasan a los cracks pero que yo padezco lo mejor que puedo.

Estos síntomas se reproducen cada vez que hago una conferencia, y llevo ya unos 10 años hablando en público. No hay manera. Pánico absoluto. ¿les gustará lo que voy a decir? ¿les perecerá interesante? ¿se reirán si suelto alguna parida? ¿serán participativos? ¿y si me quedo en blanco? ¿y si no funciona internet, o el ordenador, o el power point? ¿y si me dejo la cremallera bajada y hago el más espantoso ridículo? …arrrrggggg!

Soluciones prácticas made in Sergio:

PRIMERO… GUIONIZACIÓN ABSOLUTA.

Tengo todo, absolutamente todo, guionizado, desde el principio hasta el final. Unos me dicen “tío, cuando no sepas que decir o te quedes en blanco, improvisa” … Ni de coña, si improviso la cago, así de fácil. Tengo que tener un guión, perfectamente establecido y numerado. Nada de mapas conceptuales. Primero el primer punto, luego el 2, luego el 3, luego 4, … hasta el final. De forma que si en el 2 me quedo en blanco, me cojo en el 3 y fuera. No se nota. Por tanto, guionización absoluta y dejar de lado la espontaneidad.  Si me sale ser espontáneo, lo haré, pero yo me pongo siempre en el peor de los escenarios, y por si acaso … guión.

SEGUNDO… AYUDA VISUAL.

Antes utilizaba un Power Point con algunos titulares y muchas imágenes. Ahora utilizo Prezi,que, sin abusar, es mucho más dinámico. Da igual lo que sea. Ayuda mucho tener un soporte visual sobre todo porque te descansa tu mirada y la de los asistentes. Una buena música, imágenes , algún vídeo, …cualquier cosa que apoye tu argumentación y que te sirva para darte unos minutos de respiro o, simplemente, para acompañar tu explicación. Así que ya sabes, te descargas un programa de bajar vídeos de youtube y a buscar vídeos cortos como un loco.

TERCERO… FACTOR SORPRESA.

Se trata de sorprender desde el principio, y sorprender con algo, algo que capte rápidamente la atención.  Yo en mis conferencias me preocupo mucho, por ejemplo, de empezar bailando, o hacer alguna broma o faltarme con el presentador, o vestirme de una determinada forma. Algo que empiece activando a la gente, que esté a la expectativa.

CUARTO… PARTICIPACIÓN.

Da igual la temática de la conferencia, incluso con el tema más paliza, puedes, debes tener  voluntarios entre el público que dinamicen la charla. Has de preparar dos o tres ejemplos prácticos de lo que estás hablando y hacer participar de la manera que sea a alguien del público. Esto da mucha agilidad a la conferencia y ayuda a mantener ese factor sorpresa del que hablábamos.

QUINTO … SENTIDO DEL HUMOR.

Debería ser el primero de los puntos. F U N D A M E N T A L durante toda toda toda la conferencia. Insisto, da igual la temática, un buen sentido del humor cabe en cualquier exposición, por muy seria que seaSi logras dar al contenido de fondo de una conferencia una forma de monólogo, tienes el éxito asegurado. No estoy hablando de contar chistes de Chiquito, estoy hablando de decir las cosas con humor, y eso es fácil, y lo puede/debe/tiene que hacer cualquiera.

SEXTO … HUMILDAD.

“no se como me he metido en esto y mucho menos como voy a salir… estoy hecho un flan”.  NO PASA NADA por empezar así una conferencia. Tienes una debilidad … exponla desde el principio y ríete de  ella“estoy tan nervioso y tengo tanto calor con esta corbata que si desfallezco, por favor, demen cerveza, mucha cerveza, es lo único que me puede salvar, gracias… dado este aviso ya puedo comenzar mi conferencia…”

SEPTIMO… CAE BIEN.

Es la salvación de los normales. Si caes bien te perdonan casi todos los fallos que puedas tener. Trata de caer bien desde el principio al final, con tu forma de mirar, de moverte, de vestir, de hablar, con lo que quieras, pero preocúpate mucho de eso.  Odio la frase esa de “yo soy como soy, y al que no le guste…” Tu eres como eres en tu casa, pringao, pero más te vale que caigas bien porque si no vas a fracasar. Eso es seguro.

OCTAVO… DIFERENCIACIÓN

Que se te recuerde por algo, por lo que tú quieras que se te recuerde, pero trabaja para eso. No puedes ser uno más en nada porque entonces nada es lo que recordarán de ti. Tienes que convertirte en diferente, por lo que digas, por lo que hagas, por cómo lo digas, por cómo lo hagas, por cómo te vistas o por cómo te muevas… busca tu Valor Añadido diferente del resto. Yo empiezo todas mis conferencias diciendo que soy el Campeón del Mundo de Ajoaceite a Mano (lo cual es cierto). Menuda gilipollez. Todo el mundo recuerda esa gilipollez, y si la recuerdan, se acuerdan de mí, y si se acuerdan de mí se acuerdan de mi mensaje. Y trabajo mucho, durante toda mi conferencia, mi diferenciación de los demás.

… Y YA ESTÁ

… y cuando acabe la conferencia, respira, has triunfado, seguro, mira la gente, está entusiasmada, se han sorprendido, se han reído, han aprendido, les has gustado. Tienes a tu público entregado y entonces es cuando empiezas a sentirte  como lo que eres, una estrella del Rock, firmarás autógrafos, libros, un montón de groupies te estarán esperando en la puerta y tendrás sexo salvaje durante toda la noche… luego despierta, una conferencia  es lo más cerca que has podido estar de ese sueño, pero no está mal, ¿no? Jajaja!!!

Veo Telecinco.

Veo Telecinco. Historia de una paradoja.

Creo que este va a  ser mi último artículo en este fantástico Periódico Digital de RRHH. No creo que quieran seguir contando conmigo después de lo que voy a anunciar. Es posible que mis amigos vayan a descubrir una parte oscura y miserable mía. Papá, mamá, os lo he estado negando toda la vida. Lucía, tú confiaste en mí para la formación, lo siento. Cariño, vida mía, sí lo tengo que decir,  aunque tus amigas no te vuelvan a hablar. Es un peso que llevo dentro muchos años, tantos como temporadas de Gran Hermano se han hecho. Bueno, allá voy …

Yo veo TELECINCO (silencio) (¿hola?, ¿estáis ahí?)(ups)(bueno, sigo…)

Pero no lo veo de una forma accidental, no, lo hago de forma premeditada. Espero ansioso a que empiece Supervivientes con Jorge Javier, me hago palomitas viendo el DeLuxe, disfruto con la Milá a saco con los concursantes de GH, me parto con quien quiere casarse con mi hijo, con mi madre o con mi perro. La comida en soledad la comparto con MYHYV… jajaja! Siiii! (querido lector, es posible que no sepas lo que significan esas siglas, lo entiendo)  ….Y QUE LO SEPÁIS TODOS, SOY BELENISTA!!!

Ufff! Ya está, ya lo he dicho. Esta es la historia de una paradoja. Esas paradojas, esas contradicciones que todos, por humanos, tenemos. Y eso me hace feliz, porque me da mucha amplitud de miras y, paradójicamente, me hace más libre. Porque disfruto mi vida de una manera holística, global, sin prejuicios ni restricciones, y lo hago de una manera natural y con mucho sentido del humor.

Se trata de ver las cosas con perspectiva, a distancia, sin implicarse mucho, disfrutándolo. Es como cuando los abuelos disfrutan de sus nietos, consintiendo, porque no recae en ellos la responsabilidad total de la educación. Pues eso. Que para mí un buen Viernes es ese que, después de cenar y  acostar a mi hija Bruna, me como una bolsa de Lacasitos con mi mujer, partiéndome con el Matamoros, la Bollo y la Benito … ¡qué fuerte Sergio lo que estás contando!

Se trata de esas paradojas que te dan la vida, porque me gusta correr, la vida sana y la comida basura, porque adoro leer y ver la tele,  porque escucho a Morrissey y a Jose Luis Perales, porque adoro Formentera y flipo en Benidorm,  porque vendimio y no me gusta el vino.

Paradoja es una figura retórica que consiste en dos conceptos que, en principio, parecen imposibles de concordar, pero prefiero vivir en una paradoja constante a tener que elegir y vivir solamente por la mitad. Eso no quiere decir que en la elección no esté la felicidad, o que la felicidad sea la mía, en absoluto. Pero sí quiere decir que en la paradoja hay mucha más libertad de acción, porque en la paradoja  las verdades absolutas se debilitan, y te dan la posibilidad de poder leer al singular Haruki Murakami y desengrasarte con algo tan populista como un libro de Ken Follet.

Y por si quedaba alguna duda de mis miserias sensitivas decir que me encantó Armagedon, que fui, en mi lamentable adolescencia, del club de fans de Leticia Sabater, que me casé en Las Vegas con una camiseta Hawaiana, que fui Tuno y que odio, por encima de todas las cosas, el puto brócoli.

Debemos ser felices los lunes por la mañana, aún con más fuerza. Más paradoja.  Debemos disfrutar del desempleo y del completo empleo de igual forma. El otro día hablando con mi buen amigo, coach y psicólogo Pascual Benet (www.pascualbenet.com) me dijo algo que me encantó. “Sergio, tengo momentos en mi vida en que soy sumamente feliz porque lo tengo todo: amigos, familia, salud, … lo tengo todo. Me falta trabajo, tengo todo lo demás”.  Eso es la paradoja. Ni la falta de trabajo ni el tenerlo le va a dar la felicidad, porque Pascual lo tiene todo. Claro, tiene todo el trabajo del mundo. Se lo merece. Pero la paradoja es cómo él entiende su vida, y es genial.

Vivimos en un mundo de paradojas constantes, no nos cerremos en pensamientos estancos e inamovibles, demos oportunidad a nuevas perspectivas, saquemos jugo a cada una de las oportunidades que se nos presentan, incluso a las negativas, eso es lo paradójico. Y sobre todo y ante todo, tomémonos con humor nuestro entorno, nuestra realidad, porque nada, absolutamente nada, es más importante que nuestra propia felicidad, y así es una buena manera de conseguirla.

Espero poder contaros algo más en 15 días, aunque después de lo de Leticia Sabater igual ya no me dejan, lo entendería señor director…

Simple ajoaceite…

Es todo aparentemente muy sencillo.

Un huevo, aceite (a mi gusto siempre tiene que ser de girasol, el de oliva le da un sabor muy fuerte que anula el del ajo) y claro, ajo.

Aún en su sencillez tiene su protocolo:  separar bien la yema y la clara (esencial para que quede bien compacto), echar un poquito de sal al mortero para que no salten los ajos, echar el aceite poco a poco, hasta que se ligue, dar la vuelta a la maza en la misma dirección y en la misma intensidad para que no se corte, … y NUNCA PONER LIMÓN, POR DIOS!!! El limón convierte al ajoaceite en pobre mayonesa!!!

Además hay muchas leyendas al respecto:  que si estás embarazada no lo puedes hacer, que si lo haces no puede haber nadie en la habitación que tenga la regla, que si quitas el centro verde del ajo no repite, que si Elvis Presley  murió de un atracón de alioli con panceta, que si el mortero es un utensilio extraterrestre que fue encontrado en el interior de la pirámide de Guiza sin explicación alguna… lo único que tiene de verdad todo esto es que hay un momento en el que todos los ingredientes se compactan. Se crea una simbiosis elemental en el que los tres ingredientes básicos pasan a otra dimensión, a la  dimensión de lo divino. En esa dimensión la textura se vuelve suave, los colores alegría, los olores entrañables y el sabor … el sabor a fiesta de verano y verbena. Dicen los científicos que no se puede tener un sentimiento de tristeza cuando se come ajoaceite, es imposible, y si lo tienes, el ajoaceite no es casero, seguro.

Bueno, que a qué viene todo esto. No, no me he equivocado de revista, ya se que esto no es el Blog de Masterchef.  Lo que quiero que veáis con esta introducción es que no escribo por escribir, lo que quiero que veáis es que controlo mogollón el tema ajoaceite, pero mucho. Yo no soy un tío normal, soy el Master del Alioli, el Messi del Alioli, no hay nadie mejor que yo haciendo alioli. A lo mejor vosotros sois buenos, no digo que no, pero yo lo puedo demostrar, lo puedo documentar, porque fui el ganador del I Trofeo Internacional ajoaceite casero Fiestas de la Madalena de Castellón.

¿Pero cómo es posible que entre casi 100 personas que se presentaron al concurso, con una media de edad de 70 años, ganara yo? ¿Cómo pude ganar a gente que lleva toda su vida haciendo ajoaceite? Jajaja! Pues sí lo hice. Gané porque lo planifiqué, lo analicé y visualicé cual debía ser mi camino para intentar ganar algo, que, desde el principio estaba más que perdido.

Mirad, en un concurso de ajoaceite en el que hay 100 participantes es imposible que el jurado pruebe 100 veces y no les sepa todos igual de buenos. Eso es humanamente imposible.  Desde luego, el que gane no va a ser por el sabor, porque poca diferencia habrá entre al menos los 50 mejores.

Cuando me senté en el concurso y vi a 100 personas con mortero haciendo las 100 lo mismo, con la misma genialidad, vi que nunca iba a ganar. Analicé la situación y puse en marcha un plan alternativo. La abuela Paquita (mi abuela) me enseñó a hacer el ajoaceite también con plato hondo, no con mortero, y con tenedor, no con maza. Así que decidí hacer el ajoaceite de forma distinta, con plato y tenedor.  Me senté, como si nada, saqué mi plato, mi tenedor, y empecé a dar vueltas. La gente flipó.

Cuando recogieron las muestras habían 99 morteros y un plato hondo. En ese momento sabía que había ganado, y no por ser el mejor, era igual que el resto, sino porque se iban a fijar sólo y exclusivamente en mí, sin remedio. Y sí, gané. Y sí, lo sigo haciendo con plato y soy el puto crack del Alioli, os invito cuando queráis a probarlo.

En todo caso sirva este tonto ejemplo para dos cosas:

1.- No malgastemos nuestro tiempo. Analicemos cada situación, visualizando cual debe ser el mejor camino para conseguir nuestro objetivo.  Se acabó de hacer las cosas por inercia o porque nos las dicte el corazón. Queremos un objetivo, pues analicemos cual debe ser nuestra estrategia para conseguirlo. Eso es DAFO y eso funciona, siempre.

2.- Casi todos son mejores que nosotros, nos van a ganar, eso hay que tenerlo claro. Pues utilicemos la imaginación para diferenciarnos. Seamos creativos el 100% de nuestra vida. Y el ser creativo se entrena, y se prueba, y se falla, y se vuelve a intentar.

Y si esto es una revista de RRHH se trata de eso, de potenciar, de optimizar, los recursos que nosotros tenemos para alcanzar los objetivos que nos proponemos. Y si los recursos son limitados, como los míos, solo hay algo que es totalmente ilimitado, gratuito y que ahora mismo es la base, sin ningún tipo de duda, del éxito (personal, profesional, laboral, empresarial, económico, …): LA IMAGINACIÓN.

Ya sabes:

KEEP
CALM
&
IMAGINE

EVEREST: Ni tan alto, ni tan difícil.

Vale, vale, no es mío … lo siento, el título no es mío. De hecho este artículo ni siquiera me va a pertenecer  a mí, porque ni siquiera me corresponde a mí escribir en él.

Se trata de una historia de grandes alpinistas y extraordinarios sherpas,  gente como Araceli Segarra, primera mujer española en alcanzar la cumbre del Everest en 1996. Se trata de una historia de superación personal, una historia que va más allá de la motivación, porque en la base de todo está la supervivencia. Una historia de momentos límite, de decisiones valientes pero también de compañerismos, una historia de apoyos, de amistad pura, de empuje y de éxito.

Ana Belén es mi amiga, eso no tiene mucho mérito porque es muy fácil ser amigo de Ana Belén, y Ana Belén es, como Araceli, una gran alpinista. Aunque seguramente en su vida, Ana Belén,  no ha pisado una montaña, ahora resulta que está subiendo el Everest. Ana Belén ha superado dos veces un cáncer y ahora está en camino de superación del tercero, con treinta y tantos años, y eso lo cuenta en un increíble blog que se llama “Mi Subida al Everest” (http://misubidaaleverest.wordpress.com/). Ojo, estoy hablando de personas extraordinarias, personas como Araceli Segarra o como Ana Belén, que demuestran cada día, con toda naturalidad, la importancia que tiene luchar desde la cabeza, cuando el cuerpo te falla, te abandona, lo importante que es la motivación y el sentimiento de lucha, la necesidad de superación, el encuentro de vías alternativas, respuestas en momentos clave, cuando las circunstancias o el entorno no lo controlas tu.

Pues eso, que ni  tan alto ni tan difícil. Relativamente sencillo (me parto), se trata de aplicar dos binomios matemáticos. Chupao:

1º.  M + E = R

Motivación  + Expectativas = Realidades   (Ley MER)

Esta fórmula es elemental. Cuando tengo una buena motivación, una motivación positiva, en mi mente se crean unas expectativas. Estas expectativas que nos creamos, limitadoras o potenciadoras,  van a determinar, de forma clara, mi realidad. ¿os acordáis de esos terribles test psicotécnicos que nos hacían unos psicólogos que venían al cole en 7º de EGB?. Luego se reunían con los padres, y con el niño, y con el profesor y te decían… “su hijo tiene que hacer F.P.” … o “su hijo debe ir al instituto”… joder eso era muy fuerte. Ya te creaban unas expectativas que iban a marcar tu realidad, así de claro. ¿Creéis que Araceli Segarra no estaba motivada? Araceli se creó unas expectativas desde la motivación y visualizó, dese el principio, una realidad que consiguió en 1996. A esto se le llama Coeficiente de Optimismo, y sustituye, y siempre es más poderoso, que el puto Coeficiente de Inteligencia, que vale solo para marcarnos en nuestras expectativas.

2º. C + R = E

Circunstancias + Respuestas = Éxito.

Este es el binomio del éxito personal. Me encanta. Las circunstancias no las podemos controlar , son las que son y vienen cuando vienen. Si no que se lo digan a Ana Belén. Cuando mejor está, mazazo inesperado. ¿pero si solo era un control rutinario?…”lo siento”. NO PODEMOS CONTROLAR LAS CIRCUNSTANCIAS. Ni en nuestra salud, ni en el mundo laboral, ni en el familiar, no tenemos el control de nada. Sólo podemos controlar las RESPUESTAS que damos a las circunstancias. Frente a una determinada circunstancia qué respuesta voy a tener. ¿Estaremos de acuerdo que dependiendo de qué respuesta demos, alcanzaremos el éxito o no? Entonces… ¿de qué dependerá mi éxito? Solamente dependerá de mi respuesta, y eso es cosa exclusivamente mía. Yo tengo el poder del éxito, y eso me emociona. Ana Belén, igual que Araceli Segarra no puede luchar contra la montaña, que es la que es. Sí puede dar una respuesta, y dependiendo de ésta, dependerá su éxito.

Pero no nos olvidemos de los sherpas, indispensables para los alpinistas. Nadie ha llegado al Everest sin un sherpa al lado. EL maestro Luis Galindo habla del concepto GASOLINEROS. Esa gente que, al estar a su lado, nos transmiten energía, salimos enchufados!!!. El sherpa que nos acompañe es vital para nosotros, y ha de ser gasolinero. Cuidemos las compañías, cuidemos nuestro entorno, porque el entorno y el contexto, y la compañía, condicionan también nuestras respuestas.

Yo conozco un Sherpa. Estoy seguro que es el mejor sherpa de la historia. Se llama Pau y es de Valencia. Y está ayudando a Ana Belén, él solo, paso a paso, a veces a su lado, otras veces la estira de la cuerda, otras veces se la sube a sus espaldas. Y van muy lentos, desesperadamente lentos,  pero están subiendo, y nosotros aquí estamos, nos han dejado en el campo base, con la radio, deseando día a día recibir noticias. Y cuando lleguen la vamos a liar. Vamos a quemar Valencia, por ti Ana Belén.

http://misubidaaleverest.wordpress.com/

http://www.aracelisegarra.com/

Pues… ¡Me voy a cazar gorilas!

Quizás era ese momento, ese preciso momento en mi vida en el que nada me funcionaba, en el que todo me salía mal, en el que el futuro, lejos de ilusionarme, me aterraba. Quizás fue esa persona, un hombre que había tenido una mala vida y que, en la madurez, había encontrado su éxito profesional, y quizás eso me admira.

En definitiva, que en un momento dado, un buen hombre me enseñó ese vídeo. Es ese en el que dos equipos, unos de blanco y otros de negro, se pasan un balón. Has de contar las veces que el equipo blanco se pasan el balón, y, mientras cuentas, pasa un gorila, al que no ves, y te hace el típico absurdo saludo de gorilas, que tampoco ves. Flipas. Cuentas hasta 12 veces el pase del balón y no ves, ni  por asomo, ningún gorila. Claro, debe ser algún truco.

Qué tontería de video.  Ese vídeo me cambio la vida.

Estamos sumidos por la crisis, y cuando digo sumidos afirmo, ratifico, que estamos rodeados de crisis, abrumados de crisis, comemos crisis, cenamos crisis, vemos crisis, oímos crisis, y por supuesto,  nos acostamos, nos levantamos y hacemos el amor con crisis. Así es, así nos lo cuentan y así vivimos, en crisis. Y como todo el presente es crisis, nuestras expectativas son crisis. Cuando nuestras motivaciones son negativas (están en crisis, claro), nuestras expectativas son negativas, y, por supuesto, nuestras realidades son negativas. Es el famoso Efecto Pigmalión, nuestras expectativas determinan nuestras realidades, esto es así:  aquí es así y en la china es así.

 ¿Y dónde quedan los gorilas?  ¿Será que no hay gorilas? ¿Estarán todos en Marina D’or partiéndose la caja de nosotros?

Cuando nuestra única realidad, para la que nos han programado, es contar pelotas del equipo blanco, juro y perjuro que no hay ningún gorila, y si lo ves es que  estás loco de encerrar. Pero … ¿y si decides alejarte de la realidad? ¿y si decides ver las cosas en perspectiva? ¿y si un día te planteas que puede que hayas visto un gorila? … entonces todo empieza a cambiar, cuando alguien te dice que existen gorilas y que hay gente que los ve. Y es entonces cuando te das cuenta que eres imbécil, y que los gorilas te ven, te saludan y los dejas ir, y lo has estado haciendo desde que decidimos, entre todos, sumirnos, enterrarnos en crisis.

Os digo una cosa, yo no hago más que ver gorilas, y si puedo me tiro encima, y algunos se me escapan pero muchos me los quedo. Eso es como cuándo tu mujer está embarazada y no ves más que embarazadas y carritos por la calle, madre de Dios!  ¿tu sabes si hay carritos en Castellón? Miles, millones… ¿no será que mi expectativa ha cambiado y, con ella, mi realidad? Porque la verdad es que carros hay, como siempre los ha habido, pero ahora yo los veo.

Esos gorilas son las oportunidades y se nos cruzan delante de nosotros y no las vemos, no podemos verlas. Oportunidades no sólo de negocios, me refiero a dinero, a trabajo, pero también me refiero a personas, a gente por conocer, a colaboraciones que realizar, a sitios que visitar, a experiencias que vivir.

A mí ya no se me escapan los gorilas. Decidí cazar cualquier gorila que vea y en eso estoy, y me va bien, muy bien, y me he venido arriba y lo mejor es que ya no hago el amor en crisis (iba a decir que mi mujer es un gorila pero puede que no lo entienda y la tengamos…)